sábado, 29 de enero de 2011

Sobre “Evocaciones del Placer y del Alma”

en la foto: Arcelia Ayup y Renata Chapa
Uno de los acontecimientos que en la sociedad debe celebrarse es el nacimiento de un nuevo libro. Tener en las manos la esencia del autor es llevar consigo un ramo de emociones que nos comparten con toda confianza en un afán de manifestar un montón de reacciones emotivas que el cuerpo experimenta para imprecarlo con la pluma.

Independientemente de la temática del texto, la creatividad es lo relevante, la propuesta del autor y el atrevimiento a lanzarse a las fauces de la crítica. Si el libro gusta o no ya es asunto del lector manifestarlo; el autor ya cumplió con su parte. Él sabe si su obra cumple con las exigencias que él como lector las haría; y sabe si su obra será comprada por su numeroso círculo de amigos.

Pero la publicación de un libro que es gestionada por una institución cultural del municipio da de qué hablar en el buen sentido de apreciación; primero porque manifiesta la atención que se presta a los nuevos proyectos, y segundo porque da pie a la continuidad de publicaciones de nuevos autores, ávidos de ser leídos y escuchados.

El libro “Evocaciones del Placer y de Alma” de Arcelia Ayup, publicado por la Dirección Municipal de Cultura de Torreón, quizá no sea un gran aporte a la producción literaria; pero sí, como ella lo manifestó, aporta a la identidad cultural a través de la cocina; invita a los lectores a atreverse a inmiscuirse en las nuevas recetas de su creación, sea hombre o mujer, en un acto de manifestar que el género es lo de menos cuando el sabor impera.

A estas alturas de la vida en que la tecnología ha avanzado y las “civilizaciones” siguen siendo retrógradas, recordar a la sociedad que no debe haber diferencias sexuales no está demás. Y este libro aporta también en ello porque- yo diría- que la igualdad hay que recordarse hasta en la sopa.

No soy buen cocinero pero me gusta estar metido en ollas y cucharones; la comida es en mí un tranquilizante a mi ser hiperactivo. Soy fácil de seducir por un buen platillo, el más simple que sea, pero que esté bien adornado. Ahí es donde la creatividad toma su cause, se deja llevar por esas emociones que da el placer de hacer bien las cosas y termina en la satisfacción de quien la consume.

Evocaciones del Placer y del Alma- como ya lo dije- lejos de ser un aporte a la producción literaria, lejos de llevarnos por mundos fantásticos con historias que nos llevan de la mano por sus senderos; nos sirve de guía para inventar paisajes en los platos, para probar sabores extranjeros y sentir la mano de su autora en la nuestra, llevándonos al compás del sazón.

El éxito en la venta de este libro el día de la presentación, abrió la oportunidad de que sea reeditado por encargo del Instituto Municipal de Cultura de Gómez Palacio; una propuesta favorable para el libro, y entusiasta para escritores que buscan también la publicación de su obra. Es un gran paso de las instituciones, una puerta abierta a la confianza de los creadores y un evento que se aspira con buenas expectativas.

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