lunes, 4 de octubre de 2010

Xamán: Revolución Cultural de México para el mundo



Generalmente, cada una de mis columnas nacen producto de algún suceso, de algo cotidiano, y esta no está alejada de ello.


La semana pasa, cuando dejé la columna anterior para publicarse, y después de haberlo publicado también en este espacio, caminaba por la calle Acuña rumbo al paradero. En el camino, me llamó la atención un letrero que, escrito a mano, decía lo siguiente: Centro Cultural del Desierto. Un local acondicionado, algo escondido entre los locales comerciales del centro de la ciudad entre las calles Morelos y Matamoros, lo cual hizo que robara toda mi atención. Me acerqué al chico que estaba en la puerta (el único que estaba), le pedí una precaria información y concretamos hablar al día siguiente.


A la hora de la entrevista ya no era sólo él, sino cuatro muchachos a los que ustedes pueden ver en la foto, dispuestos a conversar.


Con un nombre muy original, Xamán: Centro Cultural del Desierto, es una agrupación que surgió gracias a la unión de tres compañías de las artes escénica: Tolvanera Producciones (teatro), La Daga Films y Vendaval Films, productoras de video, de la cual, la última mencionada, es integrada por dos chicas, que no estuvieron en el momento de la entrevista: Tere Simental y Elizabeth Juarez.



De cómo surgió Xamán, y cuál es su intensión como proyecto, cuáles son las inquietudes, sus objetivos y las limitantes que han tenido, fue de lo que hablaron los muchachos. No voy a poner la entrevista de manera textual debido a la extensión, pero sí, unos fragmentos que he considerado lo más importante.


Antes quiero agregar que dirijo esta columna, no sólo a los Laguneros, sino a mis amigos peruanos, y a quienes me leen en otras partes, porque de lo que se trata esto, no sólo pasa por aquí, sino que el ímpetu, la pasión del artista, y la opresión que se tiene, no es de carácter local, sino también pasa en cualquier parte, cuando se permite que las “autoridades del arte” hagan de las suyas con los recursos que pertenecen a toda una nación; y lo que lleva a ser independiente a aquellos que no claudican, sino que con ello se alimentan de voluntad y de fe en el talento.



Los artistas aquí entrevistados, son (de izquierda a derecha en la foto): José Luis Rivera, Salvador Luévanos, Julio César Ruiz García y César Alan Galván. (integrante, pero ausente al igual que las chicas, es Gustavo Valdés).



De por qué el nombre, responde a esto Salvador: Bueno, le pusimos el Xamán, porque pertenece a todo un proyecto de una asociación civil llamada Centro Cultural del Desierto A. C. Entonces Xamán es parte de ese proyecto. Y la finalidad de esta asociación de artistas, de creadores Laguneros, es que cada producto que vayamos desarrollando, cada proyecto que se vaya implementando, lleve ún nombre que realce la cultura del norte de la República. La cultura, precisamente del Norte.



Y todo esto fundado en algo, que para mí es muy interesante: en busca que todos enfatizaron mucho: la identidad cultural. Una situación muy compleja tratándose de un proyecto que se realiza con miembros originarios de las tres ciudades que forman la Comarca Lagunera (Torreón de Coahuila, Gómez Palacio y Lerdo de Durango), puesto que son ciudades de suma industria. Pero su voluntad llama la atención cuando se escucha a alguien como José Luis diciendo: Queremos que la gente de aquí conozca su historia; porque es buscar un sentido de identidad que nos viene a decir de dónde venimos y probablemente sabremos hacia dónde vamos. También, implementar la cultura y el arte como forma de vida de cualquier persona; que la cultura sea parte de ti. A lo que Julio Cesar agrega: nosotros, los nuevos talentos que a lo mejor estuvimos con algunos maestros de la “vieja escuela”, traemos nuevas propuestas y queremos realizar nuestras inquietudes, nuestra forma de ver- en este caso- el teatro y las demás artes; tomar las calles, ir a donde no hay arte.



Y todo ello a pesar de los obstáculos. No Obstante que a pesar de toda la fuerza de voluntad, de todas las ganas, y –como dijo julio Cesar- de toda esa pasión que se pone al trabajo artístico- el apoyo de las autoridades es precario. Un punto que tocaron y que es importante decirlo, es sobre cuáles han sido los retos a los que se han enfrentado, sobre todo con las Instituciones culturales, a lo que Julio añadió: un reto muy importante es el malinchismo, en tu región y donde sea. Y también lo de las autoridades, de los mismos grupos y de la gente que también se dedica a lo mismo que en ves de ser un gran apoyo, se vuelven un obstáculo. Y como que hay mucha rivalidad entre los artistas de aquí; como que la escuela pasada es lo que dejó a los nuevos artistas; como que se encargaron de que todos estuviéramos peleados.



De que existe burocracia artística, sí; de que grupitos se cierran por infección del complejo de divos, también: pero gente que quiera manifestar un desacuerdo ante esta situación, son pocas, y dentro de ellas, estos chicos que alzaron la voz mediante quien escribe, para decir (primero Julio) lo siguiente al respecto: Los grupos cerrados y la burocracia artística han sido precisamente uno de los pilares que detonaron para iniciarnos con el centro cultural. Que el artista que no tiene espacio y que le cierran las puertas en todas las instituciones gubernamentales, culturales, etc. Tenga aquí un espacio donde se desarrolle artísticamente. Que no tenga la necesidad de estar pidiendo o viendo caras, o aguantando insultos. Y la desilusión no acaba allí, y esto también me movió el tapete cuando mencionó a uno de los escritores más conocidos de la Laguna, de quien jamás me imaginé esto; José Luis agrega después de que Julio juzgó que los artistas no somos limosneros: Hace un par de días, escuché, sin querer, a un reconocidísimo escritor Lagunero: Jaime Muñoz Vargas; en una junta del Instituto Coahuilense de Cultura; comentando sobre las utilidades de la institución donde él labora: “no pues, a los artistas hay que darles lo que podamos, que al cabo como ahorita no hay nada, no hay trabajo y andan necesitados, si les dices cualquier cosa, al cabo ellos van, no necesitan llevarlos. Si les dices vayan a Monclova, Matamoros, ellos agarran su transporte y se van”. Luego Salvador, después de hablar acerca de la típica frase que escuchan a pesar de los cambios de gobierno: “Participa con nosotros para que te des a conocer” menciona: ¡Ya no queremos trabajar “para darnos a conocer”, sino queremos trabajar de esto, vivir de esto, ofertar nuestra propuesta cultural y que las autoridades consuman, tanto como el visitante también lo consuma… Y esto es una invitación a las instituciones: O se ponen las pilas, o se van a terminar. Porque están haciendo nuevas instituciones, hay nuevos talentos, ellos van ya de salida, sus ideas parece ser que ya terminaron (de las autoridades) y ahora eso de “darse a conocer” va a tener que ser aplicable a ellos,haber ahora den a conocer una nueva imagen, porque nosotros ya no vamos a seguir trabajando de esta manera.



Sí provoca desilusión, viniendo de un hombre que se supone pugna por el bienestar cultural. O ¿acaso así se consigue recursos para publicar un libro? Quiero pensar que se trata de una piorrea mental. De esos momentos en que aunque aprietes la boca, una estupidez sale por el hecho de que suponemos “nadie oye”. Y espero que Jaime no haya perdido el piso por sus logros como escritor indiscutibles.



Pero gracias e esos sucesos pues resultan movimientos como proponen los “Xamanes del Norte” (sólo es Xamán el grupo. Lo demás es un agregado mío con todo respeto), que se han levantado con más fuerza en este 2010, nombrando este año como “El año de la Revolución Cultural” que yo he sentido y me ha dado gusto, que es una respuesta al patrón de que cada 100 años en este país tiene que suceder algo. Y al parecer, le toca levantarse al hombre y la mujer, no en armas, sino en talento, en capacidad, en ingenio. Y todo eso, aquí en el Norte de México en que Xamán, pretende hacer de esta zona, la Capital Cultural. Y a pesar de todas las dificultades, de esa ausencia que hay en el interés de la gente por el trabajo que hacen, siendo juzgados de ociosos y hasta vagos, ellos están agradecidos con toda la Comarca Lagunera y con aquellos que han aplaudido sus eventos en Matamoros; Coahuila, un poblado, medio rancho, medio ciudad, ubicado a poco más de 20 minutos de Torreón.



Sobre el objetivo principal, a parte de ser la Capital Cultural, César Alan lo resume de manera puntual: enseñar a la gente de la Comarca Lagunera, que aquí hay muchos artistas y que no necesitan contratar gente de fuera porque aquí hay talento suficiente. Y otro reto es que la gente nos conozca más y se integre con nosotros.


Pero también, como apunta José Luis: El sur y el centro del país tienen una identidad muy marcada, entonces nosotros- en esta parte del norte- los Laguneros, por la cercanía con la frontera, tendemos a ser una vana emulación de los gringos y se pierde un poco nuestra cultura; entonces este centro cultural viene a eso: a reforzar y a buscar una identidad.


Con un talento disciplinado y con un trabajo profesional, ellos exigen atención; puesto que consideran su trabajo, competitivo y de clase internacional, si nos ponen los mejores escenarios, nosotros podemos hacer grandes cosas porque tenemos la educación y la preparación para ello; dice Julio.



Me hubiera gustado ser yo quien se dirija a las autoridades, no sólo de la Laguna, sino de todos los estados, todos los países que aún no se dan cuentan, o se hacen de la vista gorda, a la realidad que los pueblos sin educación, sin cultura, sin arte, no pasaran de ser siempre: Países, Estados, Ciudades en vía de desarrollo. Pero Salvador Luévanos tiene un llamado hacia sus autoridades que me ha dejado sin nada por agregar: A ver si pudieras poner esto en negritas: Este es un mensaje a todos los Directores, Tesoreros, Administradores de los Institutos de Cultura: No somos ignorantes, no somos tontos; yo creo que se ven más tontos dando esa clase de respuestas. Los artistas de hoy, los artistas de esta era, en la Laguna; sabemos que hay partidas presupuestales MILLONARIAS para apoyar proyectos culturales independientes; ¡se acabó la era de embolsarse ese dinero!



Esto, entre otras cosas fueron parte de lo que manifestaron los muchachos de Xamán, que como ya mencioné, no pude agregar todo por lo extenso que fue la entrevista.



Para concluir, esto es para usted, mi querido lector: si las autoridades no funcionan como exigimos a pesar de nuestras peticiones, si no trabajan para el desarrollo de nuestros países, de nuestras ciudades; ¿qué papel debemos tomar ante estos casos? En lo personal, empezaré por no cruzarme los brazos.



Espero sus comentarios aquí mismo, o en mi correo:


miguel-amaranto@hotmail.com




2 comentarios:

Tolvanera Producciones dijo...

gracias por transmitir el mensaje de
la
Revolucion Cultural... 2010...

klaholit dijo...

MUCHAS FELICIDADES POR LA COLUMNA SOY SEEGUIDORA DE TOLVANERA PRODUCCIONES...ME GUSTO MUCHO LO QUE HICISTE CON ELLOS...GRACIAS