martes, 26 de octubre de 2010

Cultivemos México, en busca de la integración cultural.

Cuando me dispongo a hacer una entrevista formal, llamando formal al hecho de hacer cita con el entrevistado, resulta que la casualidad me sigue como mi sombra. Fui al Instituto Municipal de Cultural de Torreón para entrevistarme con la directora y para mi mala suerte se encontraba en un evento.
Pero, mientras me hacían esperar para que otra persona llegara a decirme lo mismo (por cierto, qué pésima actitud de la recepcionista, qué poca atención, qué falta de voluntad para hacer su trabajo), alguien llegó a solicitar entrevistarse con la persona adecuada para plantear un proyecto que me llamó la atención.
Se trata de una fundación que se llama Cultivemos México, con el que me identifiqué en el momento que se me habló de sus objetivos. Antes, me acerqué el joven y entablé la conversación. Caminamos un rato y ya en una tienda de autoservicio nos sentamos a tomar un refresquito.
Entonces, Pedro Bautista Silverio, presidente de la fundación, me habló de cómo nace y cuál es el objetivo de Cultivemos México. Describir todo sería redundar en lo que yo he venido escribiendo y redundar en lo que varios artistas a los que yo he entrevistado, buscan. Pero puedo resumirlo en algo puntual: “El objetivo es impulsar los principios y valores, sinónimos de responsabilidad, y exigir a las autoridades a impulsar las expresiones artísticas de la sociedad mexicana incluyendo a las comunidades indígenas”, me dijo.
La fundación tiene la sede Nacional en el Estado de México, y busca relacionarse con artistas e instituciones culturales en toda la república para llevar acabo intercambios culturales entre los Estados, y vincular a la sociedad en general con las comunidades indígenas. Una aspiración en conjunto, muy prometedor que aspira a la realización de todos sus proyectos.
Pero principalmente, Pedro mencionó un elemento sobresaliente: Que todos los proyectos sean dirigidos especialmente a los niños, puesto que en ellos está la clave para hacer de una sociedad mediocre, una sociedad con propósito, con elementos básicos para poner en marcha el desarrollo del país.
Esto aunado también a exigir de muchas formas a los burócratas, a que trabajen en función de lo que prometen y no con base en el acomodo de sus bolsillos, que es lo que hacen tantos funcionarios en todos estos países latinos que siguen con la promesa de ser primermundistas, con una ideología de cuarta.
Pedro llega a la Comarca Lagunera en busca de apoyo, ¿y qué pide? Atención, que fue la mala impresión que tuvo en el Instituto de Cultura de Torreón; y libros que hablen de la comarca para compartirla en la sede en México; ah, pero nadie lo pudo atender porque “el encargado de literatura anda en España”; con funcionarios que se la pasan viajando no se logra nada. Pero por suerte no todos en la Comarca carecen de educación; Pedro expresó el gusto de haber estado en el Archivo Histórico de Torreón, recordó haber estado en el Instituto de Cultura de Gómez Palacio donde lo atendieron bien.
Pero como la cultura no da dinero como otras actividades en las que no se dificulta recibir patrocinio; la fundación, para su funcionamiento, para sostenerse en su constante lucha por Cultivar México, haya el recurso en el bolsillo de todos los miembros. Cada uno tiene un trabajo con el que vive y el cual les da para aportar en el sustento de la fundación. Así es como Pedro viaja de ciudad en ciudad, buscando las instituciones y a los artistas interesados, para hacer de Cultivemos México algo grande.
Y eso no es todo; y es que cuando hay amor al arte en realidad hay una pasión que nace como cuando se ama a una mujer; y ello es porque implica dinero, entrega y casa. Por eso, como dice Pedro: “gracias aun crédito de infonavit, conseguí una casa y es donde estamos adaptando todo para que sea la sede nacional”. Y esta casita está ubicada en Privada Lubian; mza 28, lote 09, int E, del fraccionamiento Real del Cid, Tecamac, Estado de México. Y pongo la dirección autorizado por Pedro, para que hagan llegar cartas y visitas para quienes estén interesados.
Palabras faltan para describir la impresión que me causa esa voluntad del ser humano por mantener viva la cultura, por buscar las formas de educar a una sociedad en un afán de hallar el desarrollo esperado. Y esta es una forma de revelarse ante una sociedad que se deja hundir en la mediocridad, en la desinformación, en el conformismo; en esa oscuridad que trae la falta de cultura. Por eso surgen fundaciones culturales, colectivos, asociaciones que caminan por el sendero del desprecio que se halla en aquellas autoridades que creen que la sociedad somos un conjunto de idiotas a quienes pueden engañar con discursos y dádivas.
Por eso, creo con mucho gusto, que las revoluciones venideras no vienen armadas para echar fuego y matar inocentes, sino, vienen llenas de conocimiento, apuntando a las mentes que han sido invadidas por la basura televisiva, por la basura musical, para darles un disparo de luz; para despertarlos de ese letargo de la ignorancia y la ingenuidad.
Espero como siempre, amigos, sus comentarios en:
Miguel-amaranto@hotmail.com
Próximamente entrevistas en audio Aquí.

No hay comentarios: